Prefectura y Gendarmería en el operativo: protocolos de coordinación que el cuartel no siempre conoce
Cuando el escenario tiene jurisdicción federal
El llamado entra como cualquier otro: una lancha volcada, una persona arrastrada por la correntada, un camión incendiado a metros del paso internacional. La dotación sale, pero al llegar el escenario tiene autoridad federal. En el agua y la ribera actúa Prefectura Naval Argentina (Ley 18.398). En la zona de seguridad de fronteras y los pasos internacionales actúa Gendarmería Nacional (Ley 19.349). Nosotros intervenimos bajo la Ley 25.054, y saber dónde termina nuestra competencia evita roces, demoras y accidentes.
Quién manda en qué
- Prefectura: es la policía de seguridad de la navegación en ríos, lagos, canales navegables y puertos. Su jurisdicción incluye la franja costera: 50 metros desde la más alta marea en costas marítimas y 35 metros en márgenes de ríos y lagos. Interviene en la búsqueda y rescate en esas aguas, en el marco del Convenio SAR de 1979 (Ley 22.445).
- Gendarmería: tiene a su cargo la seguridad en zona de frontera, pasos internacionales y rutas nacionales. En los pasos convive con Aduana y Migraciones, y la zona primaria aduanera tiene reglas propias (Código Aduanero, Ley 22.415).
- Bomberos: hacemos extinción, rescate y control de la emergencia. La decisión técnica es nuestra, pero la ejercemos en un espacio que controla otro organismo.
La herramienta para ordenar esa convivencia es el comando unificado del Sistema de Comando de Incidentes, según NFPA 1561 (hoy integrada en NFPA 1550) y en línea con el SINAGIR (Ley 27.287). Significa un solo puesto de comando y objetivos comunes, con cada fuerza conservando su cadena de mando.
Operativos ribereños: antes de mojarse
El error más común es entrar al agua sin avisar. Prefectura recibe emergencias náuticas en el 106 y mantiene escucha permanente en el canal 16 de VHF marino (156,800 MHz). El aviso temprano le permite ordenar el tráfico de embarcaciones, despachar un guardacostas y alertar a los navegantes.
- Comunicaciones: los handies del cuartel no suelen tener programada la banda marina (156-162 MHz), y no estamos habilitados para operarla libremente. Conviene acordar el enlace de antemano: un prefecturiano con su equipo en el puesto de comando o un canal convenido entre instituciones.
- Tráfico fluvial: un convoy de barcazas necesita varios cientos de metros para detenerse y casi no puede maniobrar. Nunca crucen un canal de navegación sin confirmación de Prefectura.
- Zonas de trabajo: NFPA 1006 y NFPA 1670 (hoy consolidada en NFPA 2500) distinguen los niveles de concientización, operaciones y técnico. La zona tibia abarca los 3 metros desde el borde del agua, y ahí nadie trabaja sin chaleco.
- Flotación: la norma EN ISO 12402 clasifica los chalecos por empuje. El de 50 N es solo ayuda para nadadores, el de 150 N sirve para aguas abiertas y el de 275 N para quien lleva equipo pesado. El equipo de protección para operaciones en superficie se rige por NFPA 1952.
- Equipo estructural: el traje EN 469 o NFPA 1971 no va al agua. Empapado suma muchos kilos y anula la movilidad.
- Hidráulica: la fuerza del agua crece con el cuadrado de la velocidad, así que el doble de corriente da cuatro veces más empuje. Por debajo de 15 °C, el shock por frío compromete la respiración en el primer minuto.
- Rescate desde costa: usen bolsas de rescate con 15 a 25 metros de cuerda flotante de polipropileno. En barrancas, usen cuerdas semiestáticas EN 1891 tipo A y sistemas anticaídas conforme a IRAM 3622.
En un incendio de embarcación amarrada, la referencia para bomberos de tierra es NFPA 1405. El agua de extinción acumulada a bordo genera superficie libre y puede escorar o hundir el buque, por eso hay que achicar a la par que se ataca. La conexión internacional a tierra tiene una brida de 178 mm de diámetro exterior. Verifiquen si el cuartel tiene el adaptador, porque sin él no se puede alimentar la red contra incendios del barco.
Operativos de frontera: lo que cambia
- Zona primaria aduanera: se ingresa con acompañamiento de Gendarmería o Aduana. Si la vida o el control del fuego exigen abrir una carga precintada, se abre, pero se avisa y se registra cada precinto roto.
- Mercancías peligrosas: los camiones en tránsito internacional pueden traer documentación en otro idioma. Guíense por el panel naranja, el número ONU y la Guía de Respuesta en Emergencias. Para líquidos inflamables, el aislamiento inicial es de 50 metros, y de 800 metros a la redonda si una cisterna está envuelta en fuego. Las competencias del respondedor están en NFPA 470 (ex 472 y 1072).
- Preservación de evidencia: el siniestro puede ser escena de un delito federal, como contrabando, trata o narcotráfico. Muevan solo lo imprescindible y anoten qué se tocó, quién lo tocó y por qué.
- Cruce de frontera: la ayuda mutua con un cuartel del país vecino requiere intervención de Migraciones y Gendarmería. Se gestiona antes de la emergencia, y nunca se cruza por pasos no habilitados.
- Incendios forestales: en zona fronteriza rige el Sistema Federal de Manejo del Fuego (Ley 26.815). Gendarmería suele aportar logística, comunicaciones y control de accesos.
Lo que se resuelve antes de la emergencia
La coordinación se construye en frío, no en el puesto de comando. Cuatro tareas para la jefatura:
- Agenda actualizada: teléfonos directos de la guardia de la dependencia de Prefectura y del escuadrón de Gendarmería, además del 106.
- Acta de coordinación: un documento firmado que fije el canal de enlace, el punto de reunión y quién asume cada función del comando unificado.
- Reconocimiento: un relevamiento de bajadas de lancha, muelles, accesos a la barranca y sectores del paso fronterizo, con señalización de seguridad según IRAM 10005.
- Simulacro conjunto: al menos uno por año, con comunicaciones reales y relevo de mando.
Ninguna de estas fuerzas viene a sacarnos el operativo. Vienen con atribuciones legales y recursos que nosotros no tenemos. El cuartel que conoce esos protocolos trabaja más seguro y llega antes a la víctima.