Mantenimiento de mangueras: inspección, ensayo hidráulico y descarte
El eslabón que casi nadie controla
En un cuartel, el motor de la autobomba se controla todos los sábados, los ARA se prueban antes de cada guardia y los extintores tienen su oblea al día. Las mangueras, en cambio, suelen volver del incendio, secarse a medias y quedar plegadas en el compartimento hasta la próxima salida. Sin embargo, una manguera que revienta a 8 bar con una línea de ataque adentro de una vivienda no solo deja sin agua al binomio: el latigazo y la caída brusca de presión son una causa documentada de lesiones y de retirada de emergencia. El mantenimiento de mangueras es barato, es aburrido y es lo que separa un servicio prolijo de uno que confía en la suerte.
Marco normativo: qué exige cada norma
- NFPA 1962 (Care, Use, Inspection, Service Testing and Replacement of Fire Hose, Couplings, Nozzles and Fire Hose Appliances) es la referencia operativa más completa y la que adoptan de hecho la mayoría de los cuerpos argentinos. Establece ensayo de servicio anual como mínimo.
- NFPA 1961 define los requisitos de fabricación: toda manguera debe venir marcada con su presión de servicio y su presión de ensayo de servicio. Para manguera de ataque, la presión de ensayo de servicio no es menor a 300 psi (20,7 bar); para manguera de abastecimiento fabricada según la norma, 200 psi (13,8 bar).
- EN 14540 y EN 1924 cubren las mangueras planas no percolantes y percolantes en el marco europeo, con ensayos de tipo definidos en EN 15889 (presión de rotura, adherencia del revestimiento, resistencia a la abrasión y al calor).
- EN 671-3, para bocas de incendio equipadas, fija el criterio que conviene tener en la cabeza: inspección anual y prueba de presión a la máxima presión de trabajo cada 5 años para las mangueras de sistemas fijos.
- En la Argentina, la protección contra incendio en establecimientos se rige por la Ley 19.587 y el Decreto 351/79, Capítulo 18, y las normas IRAM aplican sobre fabricación de mangueras y uniones. Como el marco local no describe un protocolo de reensayo periódico con el detalle de NFPA 1962, la práctica sana es escribir el procedimiento propio del cuartel tomando NFPA como base y dejarlo aprobado por la jefatura.
Inspección: qué mirar y cuándo
La inspección visual y táctil se hace después de cada uso y, para el material que no salió, al menos cada tres meses junto con el desplegado y replegado en distinto pliegue. Buscá:
- Abrasión en el tejido, sobre todo en los primeros metros desde la lanza y en las zonas que rozaron cordón cuneta o umbrales.
- Zonas vitrificadas o endurecidas por calor radiante: la trama pierde flexibilidad y el revestimiento se despega.
- Ampollas o burbujas al presurizar, señal de que el liner interno se separó de la camisa.
- Manchas de hidrocarburos, ácidos o solventes: lavar con agua y jabón neutro; si el material quedó pegajoso, se descarta.
- Uniones: Storz sin orejas dobladas ni desgaste en las levas, roscas sin filetes machucados, guarnición sin cortes ni deformación permanente. Verificá que la unión no gire ni se deslice sobre la manguera al traccionar.
- Moho y olor a humedad en mangueras de fibra natural o con camisa sin tratar: el ataque biológico degrada el hilo desde adentro.
Ensayo hidráulico de servicio, paso a paso
El ensayo se hace una vez por año y también después de una reparación, de un uso con exposición severa al calor o cuando la manguera estuvo fuera de servicio mucho tiempo. Procedimiento según NFPA 1962:
- Armá tramos de no más de 91 m (300 pies) por línea de ensayo, sobre superficie limpia y sin gente alrededor.
- Llenar y purgar todo el aire presurizando a unos 3 bar (45 psi). El aire comprimido dentro de una manguera es lo que la convierte en metralla si falla.
- Marcá con tiza la posición de cada unión respecto del tejido: si al terminar la marca se corrió, la unión deslizó y esa manguera sale de servicio.
- Cerrá la válvula de descarga y subí la presión lentamente, a no más de 1 bar por segundo (15 psi/s), hasta la presión de ensayo de servicio marcada en la manguera.
- Mantené 3 minutos y recorré la línea a distancia. Durante la presurización y el mantenimiento, nadie a menos de 4,5 m de la manguera, y siempre por detrás del plano de la unión.
- Despresurizá de manera gradual, vaciá y anotá el resultado.
Criterios de descarte
No se repara ni se recorta para seguir usando cuando aparece:
- Rotura, poro o fuga a través del tejido durante el ensayo.
- Deslizamiento de la unión o imposibilidad de retensarla correctamente.
- Tramo con daño térmico o químico, aunque haya aprobado la presión: el ensayo mide un instante, no la vida útil residual.
- Delaminación del revestimiento interno detectable como abultamiento.
- Manguera que ya fue acortada por debajo de la longitud útil de servicio del cuartel.
Respecto de la edad, la práctica más difundida es intensificar el control a partir de los 10 años de servicio —reensayo semestral y seguimiento por número de tramo— y planificar el recambio programado antes que esperar la falla. Una manguera de 45 mm cuesta una fracción de lo que cuesta un accidente.
Secado, guardado y registro
Lavar con agua limpia, cepillo blando y jabón neutro; nunca solventes. Secar a la sombra o en torre de secado, jamás al sol directo prolongado ni sobre asfalto caliente, porque el UV y la temperatura degradan la camisa. Guardar seca, cambiando el pliegue en cada rearmado para que la línea de doblez no se marque siempre en el mismo hilo.
Por último, lo que no se registra no existe: cada tramo debe tener número propio marcado de forma indeleble y una ficha con fecha de compra, diámetro, longitud, presión de ensayo, historial de usos severos, reparaciones y resultado de cada ensayo anual. Ese registro es la herramienta que le permite al jefe de material justificar una compra, y al cuerpo, defenderse ante cualquier investigación posterior a un siniestro.
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