Mapa Directorio Normas Calculadora Academia Foro

Generadores y torres de iluminación de escena: el mantenimiento que sí sirve

Generadores y torres de iluminación de escena: el mantenimiento que sí sirve

Arrancar en vacío no es probar el equipo

En una intervención nocturna el grupo electrógeno de la unidad no es un accesorio: sostiene la torre de iluminación, el ventilador de presión positiva, la herramienta eléctrica de rescate y el cargador de la cámara térmica. Y sin embargo suele ser lo menos mantenido de todo el parque. La rutina habitual —arrancarlo treinta segundos en vacío una vez por mes y firmar OK en la planilla— no prueba nada: no verifica la regulación de tensión bajo carga, no calienta el motor lo suficiente para evaporar el agua del cárter y, en los diésel, acelera la carbonización.

Qué exige la norma

La NFPA 1901 (hoy integrada en la NFPA 1900, edición 2024) exige, en su capítulo de sistemas eléctricos de línea, un ensayo de aceptación de dos horas continuas al 100 % de la potencia nominal. La NFPA 1911, que cubre inspección y mantenimiento de vehículos de emergencia en servicio, pide un ensayo anual bajo carga más la verificación de la resistencia de aislación. La NFPA 110, para sistemas de energía de emergencia, establece un ejercicio mensual de 30 minutos con carga no menor al 30 % de la placa —o hasta alcanzar la temperatura de escape indicada por el fabricante— y, en diésel, un banco de carga anual de 1,5 a 2 horas. Del lado del producto, la ISO 8528-1 define las clases de desempeño G1 a G3 (G2 admite ±2,5 % de desviación de tensión en régimen y ±1,5 % de frecuencia) y la IRAM-IEC 60034 cubre el alternador. Para la instalación asociada rige la AEA 90364.

Rutina del grupo electrógeno

  • Cada uso o semanal: nivel de aceite con la unidad en plano, inspección de mangueras, terminales de batería, ausencia de pérdidas y estado del silenciador y del apagachispas.
  • Cada 50 horas: limpieza del filtro de aire. El elemento de espuma se lava con agua jabonosa, se seca y se impregna apenas con aceite de motor; el de papel se reemplaza, nunca se sopla con compresor.
  • Cada 100 horas o anualmente: cambio de aceite —SAE 10W-30, API SJ o superior, con primer cambio a las 20-50 h en unidades nuevas—, bujía con separación de electrodos de 0,7 a 0,8 mm, filtro de combustible y ajuste de válvulas.
  • Anual: medición de resistencia de aislación con megóhmetro de 500 V. Criterio práctico: 1 MΩ por kV nominal más 1 MΩ, con mínimo absoluto de 1 MΩ. Valores menores indican bobinado húmedo o barniz degradado.
  • Mensual: 30 minutos con carga real —los propios reflectores de la dotación funcionan perfecto como banco de carga— midiendo tensión y frecuencia. Fuera de 220 V ±5 % o 50 Hz ±1 Hz, el AVR o el regulador mecánico necesitan servicio.

El combustible es lo que más rompe

La nafta argentina lleva corte de etanol del 12 %, que es higroscópico: absorbe humedad y se separa en fases en 30 a 90 días, dejando una capa de agua y alcohol que obstruye los pasajes calibrados del carburador y corroe la cuba. Hay dos caminos posibles: vaciar cuba y tanque si la unidad va a quedar detenida más de un mes, o usar estabilizador y rotar el combustible cada 60 días. En diésel el problema es la contaminación microbiana en la interfaz agua-gasoil, agravada por el corte obligatorio de biodiésel. Purgar el decantador antes de cada guardia y guardar el tanque lleno reduce la condensación nocturna.

Wet stacking: no lo hagas trabajar liviano

Un motor diésel operado de manera sistemática por debajo del 30 % de carga nunca alcanza temperatura de combustión y deposita gasoil sin quemar y hollín en cilindros, inyectores y escape. Es el fenómeno de wet stacking, y se reconoce por el goteo aceitoso en la salida de escape y el humo negro persistente. Se previene cargando el grupo al 50-70 % en cada prueba; si ya apareció, se corrige con una sesión prolongada a carga alta o, en casos avanzados, con desarmado de inyectores.

Iluminación de escena: pensar en lux, no en watts

La NFPA 1901 fija niveles mínimos sobre el vehículo: del orden de 10,8 lux (1 pie-candela) en el área de suelo perimetral y 21,5 lux (2 pie-candelas) en escalones y superficies de tránsito. Para la escena, la referencia práctica es de 50 a 100 lux en zona de trabajo y 200 lux o más sobre un sector de triage o de extricación. Traducido a equipos: una torre de 4 x 1000 W de haluro metálico entrega unos 320.000 lm brutos con eficacia de 80 a 100 lm/W, demanda 4 kW más una corriente de arranque de 1,5 a 2 veces la nominal —o sea un grupo de 8 kVA— y necesita entre 10 y 15 minutos de reencendido en caliente. Un equipo LED equivalente de 4 x 200 W a 140 lm/W resuelve lo mismo con 800 W, encendido instantáneo y sin lámpara que se rompa por vibración.

En LED controlá tres cosas: grado IP según IEC 60529 (IP65 mínimo para intemperie, IP67 si el equipo se apoya sobre piso inundado), temperatura de color de 4000 a 5000 K con IRC mayor a 70 —por debajo de eso cuesta distinguir el color de un cable o de una mancha de fluido— y construcción de la luminaria conforme a IEC/EN 60598-2-8 para portátiles de mano. Y limpiá el difusor: una capa de hollín se come tranquilamente el 30 % del flujo útil.

Cables, fichas y puesta a tierra

  • Prolongadores de cable tipo taller IRAM 247-5, sección mínima 2,5 mm². Nunca cable paralelo de uso doméstico.
  • A 50 m con 16 A, una sección de 2,5 mm² produce cerca de 4 % de caída de tensión; la AEA 90364 recomienda no superar el 3 %, así que para tiradas largas hay que pasar a 4 mm².
  • Los prolongadores enrollados en el tambor pierden entre 30 y 50 % de capacidad por acumulación térmica: desenrollalos por completo siempre.
  • Protección diferencial de 30 mA aguas abajo del grupo, ensayada con el botón de test en cada guardia.
  • Tomas industriales IEC 60309 en lugar de fichas domiciliarias, por retención mecánica y grado de protección.
  • Si todas las cargas salen de tomas montadas sobre el propio grupo, el chasis oficia de referencia (criterio de NFPA 70, art. 250.34). Si alimentás un tablero o una instalación fija, hacen falta jabalina y transferencia con corte de neutro.

Altura y temperatura: el derating es real

Las potencias de placa se declaran en condiciones ISO 8528: 25 °C, 100 m sobre el nivel del mar y 30 % de humedad. En Salta, Jujuy o Mendoza eso no se cumple nunca. La regla aproximada es 3 % menos de potencia cada 300 m de altura por encima de la referencia y 2 % cada 5,5 °C por encima de 25 °C. Un grupo de 6 kVA operando a 2.500 m y 35 °C entrega poco más de 4,7 kVA. Dimensionar con 25 % de margen no es lujo.

La planilla que sirve

Llevá el mantenimiento por horómetro, no por calendario, y registrá en cada ensayo horas acumuladas, tensión, frecuencia, carga aplicada, temperatura ambiente, consumo y observaciones. Tres registros seguidos con la frecuencia cayendo bajo carga anticipan un gobernador desajustado meses antes de que el equipo deje a la dotación trabajando a oscuras.